Reflexión sobre gritar a los niños

Hace ya un tiempo me
llegó (ahora no sé por que vía) la traducción de un post de una madre que me
hizo reflexionar (e incluso me cayó alguna lagrimita al final) sobre gritar a los niños y quería
compartirlo porque a mí en su momento me impactó.
Quiero a mi peque con
locura y creo que tengo con ella una paciencia que no tengo para muchas otras
cosas (mi hermana puede decir cómo me desesperaba cuando le tenía que ayudar
con los deberes del cole), pero tengo que confesar aunque me duela que a veces
le he gritado cuando no debería hacerlo y lo peor es que luego me he sentido
fatal por hacerlo.
Ahora he querido recuperar este post que escribió Rachel
Macy Stafford (tiene un libro donde recoge la experiencia de su cambio). El
original lo podéis leer en http://www.handsfreemama.com/2013/05/22/the-important-thing-about-yelling/
pero si el inglés se os resiste podéis encontrar una traducción en http://www.huffingtonpost.es/rachel-macy-stafford/la-importancia-de-gritar_b_4593967.html
Me hizo darme cuenta de
muchas cosas y me sentí súper identificada con lo que explicaba y esto me hizo
sentir mal porque no quiero ser así para mi pequeña.
Así que intento
relativizar las cosas cuando estoy con ella y no enfadarme o gritarle cuando no
hace lo que quiero, porque no quiero que me mire nunca con miedo y quiero que
sepa que siempre estaré allí.
Y sobre todo porque
realmente la mayoría de las veces que le he podido gritar no era tan importante
lo que había pasado y simplemente la había liado parda porque ella experimenta
y quiere hacer las cosas por ella misma pero claro, como está aprendiendo se le
cae.
He empezado a ver que lo
que se rompe o se mancha se puede arreglar y que lo importante es ver que ella
tiene interés por hacer las cosas y se esfuerza por hacerlas ella sola.
Quizás puede ser
desesperante cuando quiere comer ella sola y va a su ritmo  y tenemos prisa porque tenemos que ir al cole
o se acaba manchando y tenemos que cambiarla de nuevo pero realmente ¿qué gano
con gritarle?, al final el mensaje que le envío es que mejor que no haga las
cosas por ella misma porque tendrá a una mamá gritona persiguiéndola y yo
quiero que ella tenga una gran confianza en sí misma y que sepa que puede hacer
las cosas sola y que cuando no pueda me podrá pedir ayuda porque yo estaré allí
con ella.
 Yo estoy en el proceso y creo que desde que
leí el post me tomo las cosas de otra manera y porque al final te das cuenta
que acabas gritando por tonterías y que lo haces porque vas con nervios de
cosas que nada tienen que ver con lo que hacen.
En mi caso mi adicción
al teléfono o que el trabajo me persiga fuera del horario laboral son las
principales causas para que ella no entienda porque no la atiendo cuando ella
lo necesita y es algo que estoy mejorando.
En la búsqueda de este
post he encontrado otro proyecto parecido que también recomiendo seguir que es “The
orange Rhino”  (http://theorangerhino.com/) que va sobre
una madre que se propuso estar un año sin gritar y a fecha de hoy va por los
749 días sin gritar.
Espero que para los que
como yo alguna vez gritáis y luego os hace sentir mal os ayude a plantear hacer
las cosas de otra manera y darnos cuenta de lo que importa de verdad.

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