Nutrición en la primera infancia

Como ya os comenté aquí
estuve en una charla sobre “El impacto de la nutrición en el embarazo y primera
infancia”.
La parte de nutrición
durante el embarazo ( la podéis leer aquí) me pareció muy interesante pero la que realmente me
importaba era la de la primera infancia que es la que estoy viviendo.
Este post me ha quedado
un poco extenso pero es que no quería dejarme nada porque me parecía importante,
espero que os sea ameno y lleguéis hasta el final.
El tema de la
alimentación de nuestros hijos es una cosa que nos suele preocupar mucho. No sé
qué nos pasa con el comer que nos volvemos un poco locos.
Si un día el niño no
come lo que nosotros pensamos que debe comer nos parece el fin del mundo y que
se va a quedar desnutrido y no pensamos que hay días que nosotros tampoco
tenemos hambre, pero como somos adultos no pasa nada.
En mi caso me ha
preocupado el tema del paso del triturado a comer ya trocitos. No tuvimos problemas
para pasar de la teta al triturado, de hecho se volvía loca cuando veía la
papilla y la devoraba, pero ahora todo lo cuesta e incluso cuando le hago puré
de verduras que antes comía tan bien ahora le cuesta.
Por esto me interesaba
poder asistir a la charla y la verdad creo que me ayudó y sobre todo a ver que
en algún momento me he vuelto un poco loca para conseguir que coma.

La primera intervención
sobre este tema fue del pediatra Jose Manuel Rodriguez Miguelez.
Como punto de partida
nos indicó que el primer motor para que un pequeño tire adelante es la leche
materna. Nos explicó el caso de una pequeña prematura que nació con 400g y que
gracias entre otras cosas a la alimentación con leche materna tiró adelante.
Está claro que si
escoges la opción del biberón tu hijo también va a crecer bien, pero todos
sabemos que la leche materna aporta nutrientes que no los aporta la leche
comercial.
Luego nos habló sobre la
ventana de la oportunidad. Yo no
había oído hablar nunca sobre este tema.
La ventana de la
oportunidad sería una época en que se puede minimizar los riesgos de
enfermedades cardiovasculares hasta los 2-3 años, luego se va cerrando. Por lo
tanto es clave la nutrición en los primeros 2-3 años del pequeño.
Otra manera de hablar de
la ventana de la oportunidad es los 1000
days.
Podéis visitar www.thousanddays.org
si queréis más información sobre este tema. Está en inglés pero creo que es muy
interesante.
Foto de www.thousanddays.org
Nos explicó que si se
gana demasiado peso entre los 2-3 años hay más probabilidad de que de adulto se
tenga sobrepeso.
Nos habló sobre el estudio Aladino sobre temas de obesidad
que si os interesa podéis leer aquí.
Pero una de las cosas
buenas de la charla es que descubrí que le pasa a mi peque con probar cosas
nuevas. Y es que estaba un poco mosca porque a los peques de mis amig@s no les
gustan todas las cosas nuevas pero al menos les llama la atención probarlas.
Pero resulta que los
peques tienen Neofobia alimentaria
(reticencia a probar nuevos alimentos) y la mía lo debe tener muy marcado
porque nos cuesta un montón que quiera probar algo nuevo.
La neofobia alimentaria
·        
Es propia de todos los
omnívoros
·        
Mecanismo de seguridad
innato para evitar intoxicaciones.
·        
Consiste en un rechazo
inicial a nuevos sabores
·        
Se vence fomentando
experiencias positivas. Una forma seria delante del pequeño con los trocitos y
que el papá/mamá lo pruebe mostrando lo bueno que está.
Otra de las cosas
interesantes fue que trató el tema de que los peques tienen una conducta de
autorregulación energética.
 Puede ser que cuando vaya creciendo coma menos
de lo que comía de más pequeño y esto se deba a que ahora tiene menos
necesidades de crecimiento y no necesite tanta energía.
En mi casa también esto
preocupaba, ya que de pequeña comía tanto y ahora parece come menos y claro,
con la obsesión que hay por el tema comida esto ha sido motivo de discusiones.
Esta capacidad se puede
perder por el sobrecontrol que podemos hacer los adultos, con el tema por
ejemplo de “la cucharadita de más para quedarte tranquilo”, cosa que tiene un
efecto muy negativo en la conducta alimentaria ya que hemos de intentar que
entienda que la comida es un momento de placer.
Comentó que el niño de 2
a 6 años tiene una desaceleración fisiológica del crecimiento que coincide con
una reducción de las necesidades nutritivas y del apetito pero el adulto en
nuestra histeria con la alimentación lo podemos interpretar como un signo
patológico.
Y finalmente hizo un
resumen de algunos errores en las técnicas de alimentación de los niños
pequeños que por desgracia tengo que reconocer que en algún momento de
desesperación he utilizado:
·        
Método
de la distracción
o   TV,
vídeos de dibujos, sonajero, etc..
o   El
adulto va detrás del peque por toda la casa
·        
Método
de la persuasión
o   Has
de comer para hacerte grande como “fulanito”
o   Si
no te lo comes todo no vendrán los reyes…
·        
Método
del chantaje
o   Si
no te lo comes todo no hay postre
·        
Amenazas
o   Si
no te lo comes me voy..
·        
Forzar
a comer
o   Cerrar
la nariz, forzar con la cuchara
·        
Comer
a la carta
·        
Picoteo
Y me encantó la frase de
cierre: “Los primeros 3 años de vida son
una oportunidad para la salud. Esta etapa es clave para la programación
nutricional en los seres humanos y determina nuestra salud en el futuro”
A. Pietrobelli
Y después de esta exposición
tan intensa vino el turno de Ada Perellada.
No la había visto nunca
en directo ni entrevistas, a pesar que sí que sé que ha escrito libros de
recetas para niños, y me encantó su manera de explicar las cosas.
Hizo un repaso sobre la
evolución de una niña hasta que es madre y la manera de alimentarse. Fue súper divertido
porque te podías sentir identificado con cada etapa.
Me gustó su idea de que cuando
se ponga en la mesa no falten el agua, el pan y la fruta que se va a comer de
postre. Y sobre todo que haya buen ambiente y sea un momento familiar.
Pero lo que nos hizo ver
es la realidad que vivimos, que la dieta de la familia es la derivada de la del
niño y que si no hacemos nada entre los 3-12 años del peque acabamos comiendo
lo que al niño le conviene y lo que le gusta.
Es algo sobre lo que
deberíamos reflexionar si es que no queremos estar comiendo el menú infantil.
Otra de las cosas de las
que habló fue sobre el tema de que a veces para que a un peque le guste un
alimento lo tiene que probar de 6-8 veces.
Muchas veces lo que nos
pasa es que lo rechaza un par de veces y ya no lo volvemos a ofrecer pensando
que es que no le gusta, de manera que no le damos tiempo de que se habitúe a
este nuevo sabor.
Y para cerrar la charla
acabaron hablando sobre el tema del Baby Led Weaning que si no lo conocéis es
un método de aprendizaje de la alimentación.
La verdad es que es algo
que me he planteado para un segundo hijo ya que la gente que conozco que lo ha
aplicado está muy contenta.
Como todo tiene sus pros
y sus contras y todo depende de lo estricto que quieras ser con este tema.
Uno de los pros es que
favorece la masticación ya que desde pequeño le estas ofreciendo alimentos sin
triturar.
Pero uno de los peligros
puede ser el tema del atragantamiento, por este motivo deben estar siempre vigilados.
Y bueno, esto sería
todo, espero que si habéis llegado hasta el final lo hayáis encontrado
interesante.

En mi caso me gustó
poder asistir para darme cuenta de cosas que tenía que cambiar y es que
realmente hay veces que cuesta no dejarte llevar por la histeria que se puede
crear alrededor de que el peque no come lo que algunos adultos creen que
debería comer y suele ser un tema que preocupa a los papis.

                                                   

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5 comentarios

  1. Pues yo lo dejo a su rollo. Si se mancha pues al acabar se limpia, tanto él como yo como el suelo, la trona o el sofá. Lo importante es que coma y se divierta haciéndolo a su ritmo.

    ^^

    • yo también pienso así, pero la peque cuando pasamos a la alimentación con trocitos pasó a casi no comer, y la verdad es que puede ser preocupante cuando ves que no come, pero ir a estas charlas me ayuda a ver que no me tengo que obsesionar y que al final cuando tiene hambre comerá.

  2. Yo trato de evitar esas tentaciones como la tele y otros "engaños" y de momento vamos bien porque la bichilla no pone pegas a ningún tipo de comida. Pero como un día se le gire el ánimo y me lo complique ¡seguro que acabo cayendo en estas técnicas prohibidas!

    • A mi tampoco me ha gustado nunca el tema de poner la tele y los otros engaños tampoco, pero he de confesar que en momentos en que no ha comido ni quiere cenar nos hemos desesperado un poco y hemos caído en la tentación de ponerle vídeos y no me gusta pero a veces puedes acabar no pensando con claridad.

  3. Pingback: Bienvenidos a la revolución del menú infantil: #FoodieKids - La mama fa el que pot

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