Jugar para crecer

Hace unos meses pude asistir a una charla sobre Jugar para crecer.

Me pareció un tema muy interesante poder ver la importancia del juego para el desarrollo de nuestros peques.

Quería saber más sobre cómo influyen en las emociones, si el juego de las niñas es diferente que el de los niños, cómo es el juego en familia.

Así que fui con muchas ganas de aprender sobre el juego.

El juego nos ayuda a descubrir, manipular, observar e interpretar el mundo.

El juego va cambiando dependiendo de las edades de nuestros peques y de su evolución y encontramos diversos tipos de juego diferentes.

  • 0-2 años: su juego consiste en repetir una y otra vez lo mismo para tener un resultado inmediato. Les gusta saber qué es lo que va a pasar.

También necesitan que el juego tenga una interacción social. Por ejemplo juegos de esconderse, de tocar, etc…

  • 2 a 6 años: en este momento predomina el juego simbólico en el que crean situaciones cotidianas y favorece la maginación y aprenden a conocer y entender el entorno en el que viven.
  • 6 a 12 años: en esta etapa empiezan a incorporar el juego con reglas como los juegos en grupo, deportes juegos de mesa.

Este tipo de juego ayuda en la sociabilición y que a veces se gana y otras se pierde, etc…

Y a partir del primer año en todas las etapas tendremos el juego de construcción. En cada etapa se desarrollara de una manera o de otra adaptándose a las necesidades de cada momento.

¿Cómo ayuda el juego en la autoestima?

El juego es un momento de diversión y en que el niño al divertirse se siente bien.

Todos nos hemos sentido orgullosos cuando jugando hemos conseguido algo que nos ha costado, así que hay juegos que nos pueden ayudar a mejorar el saber que somos capaces de hacer las cosas.

Mi peque cuando acaba un puzle que le ha costado un montón se pone muy contenta al ver que ha podido hacerlo.

¿Juego de niños y de niñas?

Personalmente pienso que si los niños juegan diferente que los niños es por un tema de que hemos de mejorar la coeducación.

Jugar no entiende de género sino de diversión.

Por este motivo se debe favorecer los grupos mixtos evitando que el juego dependa del género.

Por esto no debemos privar a los niños los juegos que “históricamente” se han considerado de niñas, a veces se educa para infravalorar el trabajo doméstico, cuidar de los niños.

La realidad es que los padres cada vez más participan en los hogares y los niños ven que sus padres preparan la cena, les llevan en cochecitos o limpian la casa y ellos quieren repetir esto también.

Yo veo amigos de la peque jugando con muñecas y a cocinitas súper contentos.

Tampoco debemos privar a las niñas de los juegos “considerados de niños”

¿Cuál debe ser nuestro papel?

Los padres debemos participar en el juego pero también les tenemos que dejar jugar solos.

Si participamos en el juego debemos aprender a respetarles y dejarles hacer.

Corregirles si no colocan bien una pieza no les ayuda a aprender.

Tenemos que aprender a no intervenir tanto y dejarles solucionar los problemas que se encuentran durante el juego y si se cae una construcción no pasa nada, la volvemos a empezar.

Es algo que a mí me resulta difícil por el instinto de “ayudar”, pero estoy aprendiendo a darle la oportunidad de hacer las cosas como ella quiere o a que lo rectifique.

El mundo no tiene que ser como nosotros lo vemos, quizás podamos aprender algo también nosotros.

Jugar con nuestros hijos nos ayudará a fomentar la complicidad pero lo más importante a divertirnos y reinos juntos.

¿Qué debemos tener en cuenta?

La principal idea que me quedó es que jugar tiene que ser divertido y mediante la diversión es como el niño o niña va a aprender.

Por esto el juego tiene que ser del gusto del niño, cada uno tenemos nuestras preferencias, debemos respetar lo que elijan y no obligarles a jugar a algo que no quieren por muy divertido que nos parezca a nosotros.

Y sobre todo respetar las edades, los juguetes tienen recomendaciones de edad por este motivo.

Todos pensamos que nuestros peques son los más listos del mundo y que podrán jugar a juegos que están pensados para más mayores pero muchas veces no es así y lo que pasa es que esos juguetes se quedan olvidados o hacen que el niño se sienta frustrado al no poder utilizarlo así que ofrezcamos juguetes que estén pensados para su edad.

Y lo más importante es que jugar no tiene edad. Cuando pensamos en jugar lo hacemos siempre pensando en los peques pero no tiene que ser así, jugar también nos puede ayudar mucho a los mayores.

¿Jugamos?

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7 comentarios

  1. Pues yo estoy llegando a pensar que algunos juegos son más de niños o niñas por temas innatos. En mi caso al tener mellizos de sexo distinto he podido comprobar que aun teniendo los mismos juguetes al alcance y al mismo tiempo, A tiende a jugar más con coches, pelotas y todo lo convierte en raquetas de tenis, y en cambio X juega más con muñecos bebés y puzzles.

    X también juega a veces con los coches, y A le ha dado pecho a su muñeco alguna vez, pero no es lo habitual.

    Eso sí, la cocinita, tienda y elementos de limpieza les chiflan a los dos, así que entiendo que en ese tipo de juego simbólico ven que las tareas de casa las hacemos el padre o yo de manera indistinta.

    • Yo creo que todos tenemos nuestras preferencias, y esto está claro.A unos les gusta más jugar a coches a otros a pelota y a otros a muñecas.
      Yo también había pensado siempre que a los niños les atraen más unas cosas y a los niñas otras, pero hace poco fui a una charla sobre coeducación y me hizo reflexionar sobre esto.
      Porque estoy segura que si hubiera tenido un niño mi marido hubiera bajado más con él al parque a jugar al fútbol y en cambio con la peque no lo hace. Quiero decir que quizás sin quererlo aunque tengan todos los juguetes disponibles a veces podemos fomentar más un juego que otro. Pero sigo diciendo que todos tenemos nuestras preferencias.

    • Yo soy un especimen "extraño" de mujer, no me gusta ir de compras, me encanta el fútbol, apenas he jugado a muñecas y era de las que se subía a cualquier árbol cuando iba al pueblo. Y eso que viví una larga temporada en casa de mis abuelos y allí el rol era el típico de mi abuela ama de casa y haciendo todas las tareas de casa y mi abuelo trabajando fuera y en casa su cometido era limpiar los cristales y poco más.

      En mi casa, menos la cocina, las tareas las compartían entre mi madre y mi padre. Y con quién bajaba al parque pelota en mano, era con mi padre, aunque es poco futbolero.

      A tiene más tendencia a disfrazarse que su hermana, y X es más trepadora que su hermano. Si A quiere que le peine y le haga coletas y le ponga clips se los pongo, pero en el papel de cuidador tiene menos "instinto" que su hermana.

      X cuida a sus muñecas como si fuesen su bebé, y no hablemos de como cuida a su N. Está atenta a todo, intenta que no llore, le entretiene dándole mil cosas… Es como si lo de hacer de mami le salga innato ya desde peque.

      Que la educación y los roles que les enseñamos está claro que influyen y mucho. Pero observándoles creo que algo innato hay.

      Menudo rollo de comentario te he soltado jajaja! Un besote!

    • me encanta que me cuentes tu experiencia, ya que teniendo gemelos lo bueno es que ves dos peques de la misma edad y en un mismo ambiente y como interaccionan.
      Yo ya decía que siempre había pensado que sí que hay una predisposición a según que juegos. Pero cuando fui a una charla de coeducación me dieron una visión sobre como podemos influir sin darnos cuenta y que niñas jueguen más a muñecas porque nos ven a nosotras más que a sus padres en este rol.
      Al final, con lo que me quedo es con que los peques juegan con lo que sea y que no debe haber juegos de niños y de niñas sino de lo que les guste a ellos y que no se les prive de poder hacerlo.
      Muchas gracias por opinar.

  2. Yo estoy viviendo la primera fase de mi bichilla y sí, todo es repetir, repetir y repetir.

    • sí, esta etapa de repetir y repetir es tremenda. Pero es como aprenden.
      Repetir tirar cosas para aprender distancias, fuerza, aunque nos desquicie.
      Repetir porque les encanta saber lo que va a pasar.
      Cada etapa tiene su encanto.

  3. Pingback: DIY: Haz tu propio Memory y.. ¡A Jugar! - La mama fa el que pot

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