¿Tengo un bebé de alta demanda?

Últimamente me estoy preguntando seriamente si tengo un “bebé de alta demanda”.

Tengo ya a una niña, así que se lo que es tener un bebé en casa y que lo normal es que demanden tu atención.

Ya he vivido lo que es que te necesiten en brazos, que lloren sin que sepas que les pasa o que simplemente quieran estar contigo.

Yo no había oído nunca hablar de los bebés de alta demanda hasta que me metí en el mundo de los blogs y leí las experiencias de padres y madres con hijos de alta demanda.

El término de “bebé de alta demanda” fue descrito por primera vez por el Dr. Sears después de ver que el comportamiento de una de sus hijas era diferente al de las demás

Últimamente he estado leyendo muchos de estos blogs de nuevo y os recomiendo el de Crianza de alta demanda para resolver vuestras dudas.


Características de un bebé de alta necesidad:

  • Intensos en todo lo que hacen

  • Hiperactivos

  • Absorbentes

  • Maman frecuentemente

  • Son muy demandantes

  • Tienen frecuentes despertares

  • Suelen estar insatisfechos

  • Son impredecibles

  • Hipersensibles

  • Necesitan contacto físico día y noche (normalmente de mamá)

  • No se calman solos

  • Son sensibles a la separación

Los padres que tienen hijos de alta demanda dicen que si tienes uno lo sabes, pero en mi caso tengo dudas ya que mi hijo no cumple al 100% todas estas características.

Siempre me he considerado una persona positiva y que no me desbordo con facilidad pero el enano está minando poco a poco mi fuerza de voluntad.

Tengo que decir que el primer mes mi hijo era un bendito, nada que ver con su hermana que desde el minuto uno dejó claro que ella quería dormir conmigo y así iba a ser durante mucho tiempo.

Pero poco después parece que está despertando una fiera que no sabe estar tranquilo sin estar en mis brazos.

Sinceramente no había considerado que mi hijo fuera un niño que llorase mucho hasta hace poco. De hecho me he dado cuenta de esto desde que mi hija acabó el cole y tengo que repartirme entre dos.

Pero si lo pienso no lloraba mucho porque lo tenía siempre encima o metido en el fular.

El porteo creo que ha sido mi gran aliado para que mi hijo tuviera sus necesidades de contacto cubiertas y es que siempre ha odiado el cochecito y sólo puedo llevarlo en él si se que está casi dormido o a punto de hacerlo, sino empezaba el llanto desconsolado y tenía que acabar con el niño en brazos y empujando un cochecito.

Pero llegó el verano y con el calor que hacía el fular era un infierno así que he intentado llevarlo en cochecito pero lo ODIA.

Mi hija le encantaba el cochecito, vamos que era sentarla ahí y podía pasarse horas dormida mientras la paseabas e incluso te podías sentar a tomar algo sin temer que se despertara.

Otra de las cosas que no soporta mi enano es ir en coche, cada vez que tengo que cogerlo se que va a llorar como si le fuera la vida en ello, y NO, no se le pasa al cabo de un rato, se puede pasar una hora llorando sin parar ni acabar agotado.

Por este motivo no quiero hacer viajes que me supongan más de una hora de trayecto ya que aunque me armo de valor y lo soporto bastante bien a nadie le gusta que su hijo este llorando con si lo estuvieras matando.

El dormir es otro de los momentos difíciles y de los que me hace dudar. Durante el día es de los niños que a penas duerme o si lo hace es porque lo tengo encima mío, pero es imposible dejarlo dormir en cualquier sitio y que esté más de 10-20 minutos ahí. Hay veces que lo miro pensando que por favor no se despierte que necesito 5 minutos de tranquilidad y confieso que he tenido pánico cuando le he visto abrir los ojos en más de una ocasión.

Por las noches en cambio hay días en que se duerme bastante rato en su cuna (cosa que su hermana nunca hizo), pero muchos se pasa la noche con la teta metida en la boca sin mamar porque no quiere el chupete.

Y de más bebé se pasó tiempo que sólo se dormía si estaba encima mío, no servía tumbado a mi lado.

Hay momentos en que pienso si este niño es feliz ya que lo veo llorando más veces que contento.

Quizás penséis que no es bueno etiquetar a un niño diciendo que es de alta demanda o de yo que se.

Cuando no sabes que más puedes hacer, cuando te sientes como una mierda de madre porque no puedes consolar a tu hijo o empiezas a pensar cosas que te da vergüenza decirlas en voz alta puede ser un consuelo saber que a tu hijo no le pasa nada y que sencillamente es así.

La gente te dice que no todos los niños son iguales y lo hacen con su mejor intención pero la verdad es que a mi no me ayuda, al revés me hacen sentir peor.

Sinceramente espero poder en unos meses mirar atrás y pensar que loca estaba para pensar esto pero ahora mismo estoy agotada y desquiciada y lo único que busco son respuestas.

Y quiero dar mi total apoyo a todas las madres y padres que tienen hijos de alta demanda por su brutal paciencia.

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5 comentarios

  1. Pingback: Maternidad ¿Bendición o tortura? - La mama fa el que pot

  2. Creo que todas nos hemos sentido agotadas, yo tengo un niño de 3 y no imagino como podría criar dos jejeje. Se que es difícil, recuerdo que mi bebe igual, rezaba porque siguiera durmiendo un poquito mas jejeje; pero en fin tiempo al tiempo; mientras tanto mucho animooo

    • escribí el post un día que estaba ya al límite y realmente no podía más. Hay momentos en que nuestros peques nos llenan tanto que no podemos más.
      Yo ya he tenido una peque y se lo duro que es pero mi enano es bastante más demandante y encima como está tan grande y pesa tanto la gente no suele cogerlo mucho porque les pesa demasiado así que no tengo descanso. Pero bueno, espero que poco a poco pueda ir teniendo un poco de descanso para disfrutarlo como se merece.
      Muchas gracias por tus ánimos 🙂

  3. Mi hijo tiene 3 años y lo que has descrito es exactamente cómo es él, no se si será "alta demanda", pero nosotros estamos agotados…

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